20 de enero de 2010

Ya no me encuentro preguntándome por qué. Por fin entiendo de una vez que es porque sí, porque te vi, te dejé entrar, cerré la puerta y te elegí. Porque me es imposible imaginar agonía más cruel, más aterradora que tu canto y mi danza alejándose, uno arriba del tren y otro en la estación. Tirando a matar, dándonos changüí, puro razonar, puro frenesí.
Se escribe así nuestra historia, que funcione o no, que esté bien o mal, vivirlo con vos para mi es la gloria
.

Sin escatimar, sin darnos de más, sin acelerar, sin tirar para atrás, siempre fue así nuestro asunto, le falta de acá, le sobra de allá, retocándolo, pero siempre juntos.