25 de agosto de 2010

Si me pudieran dar a elegir cómo y dónde yo quisiera morir
contestaría acostada, feliz de estar a tu lado,
victima de un sexo exagerado,
sonriendo, mirando el techo, con tu cabeza en mi pecho.
Sabes, me cuesta hacer este viaje.
No, no es que no tenga esperanza, yo confío mucho en tu enseñanza.
Vos confía, confía en mi aprendizaje
y si para nuestro amor no encuentro un buen adjetivo
es por que te amo mucho, mucho más del te amo que te digo.