¿Qué esperás? Mostrame todas las cartas, a cara de perro no sé jugar.
Me endulzás, el ego siendo sincero, dale un poco y te va a pedir más.
Lo sabés, no hay arma más seductra, que contestar siempre la verdad.
Lo sabés, no hay arma más seductra, que contestar siempre la verdad.
